martes, 26 de octubre de 2010

Billy Collins

Collins dice: «es un poema que tendrá una resonancia inmediata para las personas en sus treinta, y un impacto mucho más intenso para aquellos en sus cuarenta o cincuenta.»

Yo te pregunto dragón de jade: ¿Nunca, de tan triste, pediste olvidar?


Olvido

Lo primero que se te escapa es el nombre del autor…
después el título, enseguida el argumento,
al final; la novela completa.
Sucede de pronto, que nunca la habías leído
que ni siquiera habías oído hablar de ella,

como si uno a uno tus recuerdos
se hubieran retirado a un rincón lejano muy al sur de tu cerebro,
aldea de pescadores sin teléfono.

Hace mucho te tuteabas con las musas
y recitabas de memoria las más complejas ecuaciones matemáticas,
pero ahora, mientras repasas el nombre de los planetas,

algo se desvanece para siempre: el escudo de un estado,
la dirección de un pariente quizás, la capital de Uruguay.

Sea lo que sea lo que trates de recordar
no lo tienes en la punta de la lengua
ni siquiera en el lugar más oscuro de tu anatomía.

Se fue flotando, por aquel río
de la historia cuyo nombre inicia con L, (si mal no recuerdo)
muy adentro de tu propio sendero al olvido donde encuentras
a esos que ya no se acuerdan de cómo nadar o andar en bicicleta.

De nada sirve que te levantes a media noche
a buscar en la enciclopedia la fecha de tal combate.
Ni que la luna en la ventana parezca salida de aquel
poema de amor que alguna vez supiste de memoria.

jueves, 21 de octubre de 2010

Tony Hoagland



ACOSTARSE CON UN HOMBRE

En aquellos días pensaba que tenía que

hacer todo aquello que me daba miedo,

así que me acosté con un hombre.

Era un punto más de una lista

dormir en un cementerio, bajo la luna llena,

no apartar la mirada de la cara golpeada y quemada de la chica,

atarme en la catapulta

de alguna píldora azul y eléctrica.

Eran los setenta, toda nuestra generación

estaba más que dispuesta a cortar con una sierra

la rama sobre la que nos sentábamos

para ver cómo era aquello de caer -bump, bump, bump.

Conocer lo peor de uno mismo

parecía como una auto-mejora entonces,

y el sufrimiento era una aventura.

Así que me acosté con un hombre,

lo cual no recuerdo muy bien

excepto que no fue divertido.

Las cortinas se agitaban en la brisa

proveniente de la parilla de una radio negra. Van Morrison

llenaba la habitación como un aftershave astral.

Acosté mi masa de engaños

al lado de su masa de engaños

en una habitación oscura en la que luchaba

con ese viejo adversario, yo mismo

-con la forma, esta vez, de un cuerpo-

en algún sitio entre el cielo y la tierra,

dos cosas a las que tenía miedo.

sábado, 16 de octubre de 2010

BBK Te recuerdo Amanda

Del cd de Boom Boom Kid "The many many moods of Boom Boom Kid!". La escuché mil veces. Después sí, escuché la versión original de Víctor Jara, impresionante, y mucho después la versión reggae de Gondwana, muy buena también.
Hoy quiero escuchar esta.
Share the love, dragón de jade.

viernes, 15 de octubre de 2010

Bukowski

NIRVANA

sin mucha elección
y casi sin quererlo,
él era un joven
a bordo de un autobús
que cruzaba Carolina del Norte
rumbo a
algún lugar
y empezó a nevar
y el autobús paró
en un café
sobre las colinas y
los pasajeros
entraron.
él se sentó en el mostrador
con los demás,
pidió y le
trajeron su comida,
que estaba particularmente buena
lo mismo que el café.
La camarera no era
como las mujeres que él
había conocido.
No se hacía la interesante,
un humor natural emanaba
de ella.
El cocinero decía
cosas locas.
El lavacopas,
atrás,
se reía
con una risa
limpia
y placentera.
el joven miraba
la nieve a través de las
ventanas.
Quería quedarse
en ese café
para siempre.
Un curioso sentimiento
lo inundó :
que todo
era
bello
ahí,
que todo permanecería
siempre bello
ahí.
entonces el chofer
avisó a los pasajeros
que ya era tiempo de irse.
el joven
pensó, me voy a quedar
aquí, me voy a quedar aquí.
Pero
se levantó y siguió a
los otros hasta
el autobús.
Encontró su asiento
y miró el café
por la ventanillas.
el autobús arrancó,
dobló una curva,
y fue camino abajo,
alejándose de las colinas.
el joven
miraba
hacia adelante.
Los otros pasajeros
charlaban
de otras cosas
leían
o
intentaban
dormir.
no se habían dado cuenta
de la magia.
el joven
puso su cabeza
contra el asiento,
cerró los ojos,
fingió
dormir.
Nada quedaba
sólo escuchar el
sonido
del motor,
el sonido de las
ruedas
en la nieve

lunes, 11 de octubre de 2010

Por qué el pollo cruzó el camino

¡CÓMO ME HUBIERA GUSTADO ESTUDIAR FILOSOFÍA!
ES UNA GRAN CUENTA PENDIENTE. SUPONGO QUE UNA DE LAS RAZONES ES PARA RESPONDER A LOS GRANDES INTERROGANTES. DIOS, LA VIDA, LA MUERTE O...


¿POR QUÉ EL POLLO CRUZÓ EL CAMINO?

Platón: Para el mayor Bien

Karl Marx: Era una inevitabilidad histórica.

Jacques Derrida: Diferentes discursos se podrían afirmar y se podrían descubrir del acto del pollo que cruza el camino, y cada interpretación es igualmente válida pues el intento autorial no se puede discernir, porque el estructuralismo está muerto

Timothy Leary: Porque ese es el único tipo de viaje que el establishment le permitiría tomar.

Nietzsche: Porque el camino es el puente para llegar a ser “Super Pollo”

Carl Jung: La confluencia de acontecimientos en la gestalt cultural ha hecho necesario que los caminos de los pollos individuales se crucen en esta juntura histórica, y por lo tanto se hayan sincronizado en el ser.

Jean-Paul Sartre: Para actuar en la buena fe y ser consecuente consigo mismo, el pollo encontró necesario cruzar el camino.

Albert Camus: Porque es absurdo.

Descartes: Porque si cruza el camino ergo existe.

Ludwig Wittgenstein: La posibilidad de “travesía” fue codificada en los objetos “pollo” y “camino”, y las circunstancias permitieron la actualización de esta ocurrencia potencial.

Albert Einstein: Si el pollo cruzó el camino o el camino cruzó al pollo depende de su marco de la referencia.

Aristóteles: Para actualizar su potencial.

Epicuro: Por el placer de cruzarlo.

David Hume: Por la fuerza de la costumbre y del hábito

Pirrón el escéptico: ¿Qué camino?

Zenón de Elea: Al intentar probarlo podría nunca alcanzar el otro lado.

Heráclito: Porque necesita moverse.

Parménides.. Es un pollo único y no puede moverse, él cubre todo el camino.

Immanuel Kant: Porque la razón le indica que ese es el fin último de su voluntad.

Y mi compañero Facundo diría: Porque el pollo es facho.

Faltó Diógenes que tiene una buena anécdota con Platón respecto a un pollo. La busco y la subo.

La filosofía es hermosa. Algún día vamos a hacer un mano a mano.

AHORA A MIS COMPAÑERAS LES PREGUNTO ¿ENTENDIERON A DERRIDA? YO NO.

Las preguntas y las respuestas las encontré acá:
http://www.filosofia.mx/index.php?/foros/viewthread/1181/

vegetarianos en el mundo